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El Gobierno de Brasil anunció la renovación y ampliación de los subsidios estatales a los combustibles con el objetivo de amortiguar el impacto económico global provocado por el conflicto bélico en Irán, decisión que ocurre a tan solo 16 días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.

En rueda de prensa, el ministro de Hacienda, Dario Durigan, detalló que la medida responde a un análisis técnico que confirmó una escalada constante en los precios internacionales de la energía, lo cual comenzaba a representar un riesgo directo para el abastecimiento interno y la estabilidad fiscal del país sudamericano.

La determinación del Ejecutivo busca contener la presión inflacionaria sobre los sectores de transporte y logística en la principal economía de América Latina, al tiempo que mitiga el descontento social en un coyuntural y ajustado escenario electoral decisivo para la continuidad del proyecto político nacional.