La situación contractual de Brandon Aubrey ha puesto a los Dallas Cowboys en una encrucijada financiera sin precedentes para la posición de pateador en la NFL. Tras rechazar una oferta de extensión de 7.5 millones de dólares anuales, la cual ya lo hubiera posicionado como el mejor pagado de la historia por encima de Harrison Butker, Aubrey ha dejado claro que su objetivo es romper el mercado. El jugador aspira a un contrato que alcance los 10 millones de dólares por temporada, una cifra que redefiniría por completo el valor económico de los especialistas en la liga.
Este movimiento es sumamente audaz, ya que Aubrey basa su pretensión en su extraordinario valor estratégico dentro del campo. Durante la temporada 2025, conectó 36 de 42 goles de campo, destacando su impresionante efectividad en patadas de más de 60 yardas, una capacidad que otorga a los Cowboys una ventaja competitiva única. Para el equipo de Jerry Jones, Aubrey no es solo un pateador, sino una extensión de su ofensiva que garantiza puntos en zonas donde la mayoría de los equipos se verían obligados a despejar.
Ante la falta de un acuerdo a largo plazo, la directiva de Dallas ha decidido utilizar sus derechos sobre el jugador como agente libre restringido. Se espera que el equipo aplique una licitación (tender) de segunda ronda, lo que le asegura a Aubrey un salario cercano a los 5.8 millones de dólares para la temporada 2026. Este mecanismo es una medida de protección para la franquicia, permitiéndoles mantener el control sobre el atleta mientras continúan las negociaciones para un contrato multianual que satisfaga ambas partes.

La licitación de segunda ronda implica que, si cualquier otro equipo desea fichar a Aubrey, deberá presentar una oferta formal que los Cowboys tendrán el derecho de igualar automáticamente. En caso de que Dallas decida no igualar una oferta externa, el equipo interesado tendría que entregarles una selección de segunda ronda del Draft como compensación. Esta es una barrera alta que disuade a muchos competidores, pero que subraya la confianza que los Vaqueros tienen en que el talento de Aubrey vale, al menos, ese precio en el mercado de talentos.
Brandon Aubrey está apostando por su propio talento para elevar el estándar salarial de su posición a niveles nunca antes vistos. Al rechazar el récord actual, envía un mensaje claro de que se considera una pieza de élite indispensable para las aspiraciones de campeonato de Dallas. El desenlace de esta negociación no solo marcará el futuro de los Cowboys en los equipos especiales, sino que establecerá un nuevo precedente para los contratos de pateadores en toda la NFL de cara a los próximos años.








