El gobierno de Irlanda presentó el programa institucional «We-Consent», una iniciativa de alcance nacional diseñada para educar a la sociedad sobre la autonomía personal, la prevención de agresiones sexuales y la cultura del consentimiento explícito.
El proyecto busca establecer criterios sobre la toma de decisiones sin presión ni coacción; sin embargo, uno de sus materiales audiovisuales promocionales ha suscitado debate público al mostrar situaciones cotidianas en las que se desaconseja obligar a los niños a dar muestras de afecto físico a familiares, sugiriendo a los abuelos solicitar el consentimiento explícito de sus nietos antes de darles un abrazo.
La plataforma institucional integra el centro de recursos comunitarios «WeSpeak.ie», un espacio anónimo y confidencial para que sobrevivientes de violencia sexual compartan sus testimonios.
Además, el programa busca formar embajadores locales e impartir talleres educativos para difundir la legislación vigente, el apoyo a víctimas y la consolidación de relaciones basadas en el respeto mutuo, defendiendo que la comprensión del consentimiento debe fomentarse desde la infancia en todos los entornos sociales.










