Publicidad

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció que durante los primeros diez días del próximo mes de noviembre se implementará un nuevo toque de queda focalizado en las provincias de la región costera, como parte de la estrategia gubernamental para contener los índices de criminalidad y violencia en el país.

Durante una intervención radiofónica emitida desde Ambato, el mandatario detalló que el dispositivo especial se desarrollará entre el 1 y el 10 de noviembre. Esta medida sucederá al operativo restrictivo que permaneció vigente durante la segunda quincena de septiembre en demarcaciones estratégicas como Guayas, Los Ríos, Manabí y El Oro, zona limítrofe con Perú.

De acuerdo con las evaluaciones del Ejecutivo, las restricciones previas permitieron registrar una disminución del 40 por ciento en la incidencia delictiva y semanas con mínimos históricos de homicidios en el transcurso del año. Noboa sostuvo que estas acciones impactan de manera directa las finanzas de las estructuras delictivas, destacando el aseguramiento de más de ocho toneladas de sustancias ilícitas valuadas en cientos de millones de dólares, además de la captura de líderes vinculados a organizaciones internacionales como los carteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, así como a redes de la mafia albanesa.

Las disposiciones se enmarcan en el régimen de excepción de sesenta días decretado a mediados de septiembre, el cual suspende temporalmente garantías constitucionales específicas en ocho provincias del territorio nacional. Desde principios de 2024, la nación sudamericana mantiene formalmente un decreto de conflicto armado interno para combatir a las agrupaciones delictivas catalogadas como terroristas, un escenario complejo que cerró el ejercicio previo con cifras récord de violencia homicida.