La vocera Karoline Leavitt afirmó que el exdirector de contraterrorismo «no podría estar más equivocado» tras su salida del gobierno por desacuerdos militares.
La reciente renuncia de Joe Kent como director del Centro Nacional de Contraterrorismo ha generado una fuerte respuesta del gobierno estadounidense. Kent abandonó su cargo argumentando que no podía apoyar una «guerra innecesaria» en Medio Oriente. Por lo tanto, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, utilizó sus redes sociales para desacreditar los motivos expuestos en la misiva del exfuncionario.
Leavitt aseguró que la postura de Kent carece de fundamentos sólidos sobre la seguridad nacional. Según la funcionaria, Irán se mantiene como el principal estado patrocinador del terrorismo en el mundo. Además, defendió las acciones preventivas de Donald Trump, afirmando que existen pruebas de que dicha nación planeaba atacar primero. En consecuencia, el gobierno sostiene que las operaciones militares actuales son necesarias para proteger el territorio de Estados Unidos.
Por otro lado, la Casa Blanca rechazó las sugerencias de que países extranjeros influyen en las decisiones de defensa. Kent insinuó en su carta que el gasto de recursos militares respondía a intereses externos como los de Israel. Sin embargo, la vocera calificó estas afirmaciones como argumentos sin base real. De esta manera, la administración busca cerrar la polémica generada por la renuncia de Joe Kent y mantener la unidad en su estrategia exterior.
Finalmente, el exdirector de contraterrorismo reiteró en entrevistas que su conciencia no le permitía seguir en el puesto. A pesar de esto, el equipo de Trump insiste en que la política de «máxima presión» es la única vía para la paz regional. Debido a este choque de visiones, la salida de Kent marca una grieta importante en la comunidad de inteligencia de Washington. Sin duda, este conflicto diplomático seguirá dando de qué hablar en los próximos días.






