Imágenes de Naqoura, Nabatieh y el barrio de Dahieh en Beirut revelan la magnitud de la destrucción tras ataques aéreos masivos; barrios residenciales desaparecen bajo las ruinas.
La ofensiva militar de Israel en territorio libanés ha alcanzado niveles de destrucción sin precedentes en las últimas semanas. Registros difundidos en redes sociales y por agencias internacionales muestran cómo localidades estratégicas del sur del país han sido sistemáticamente arrasadas.
En la localidad fronteriza de Naqoura, se documentó la detonación controlada y el bombardeo de decenas de viviendas, dejando un barrio entero convertido en un campo de ruinas.
La devastación se extiende a la ciudad de Nabatieh, donde los ataques aéreos han impactado infraestructura clave y zonas habitacionales, provocando daños materiales incalculables. Asimismo, en la capital, el barrio residencial de Dahieh, en el sur de Beirut, ha vuelto a ser blanco de incursiones masivas que han demolido edificios multifamiliares, según reportes de la agencia iraní Mehr.
Esta estrategia de «tierra arrasada» en las zonas fronterizas y centros urbanos ocurre en paralelo a la destrucción de puentes y nudos de comunicación, lo que dificulta las labores de rescate y el flujo de ayuda humanitaria para la población civil atrapada en el conflicto.






