Jair Bolsonaro fue arrestado nuevamente tras confesar que utilizó un soldador para intentar manipular la tobillera electrónica que controlaba sus movimientos mientras cumplía prisión domiciliaria en Brasilia.
El expresidente, condenado a 27 años de prisión por tentativa de golpe de Estado, fue detenido por la Policía Federal al considerarlo “riesgo concreto de fuga” y una amenaza al orden público.
Un video difundido por la Corte Suprema muestra el dispositivo con marcas de quemaduras. Aunque la pulsera no sufrió daños estructurales, tuvo que ser sustituida.
El juez Alexandre de Moraes dio 24 horas a la defensa para explicar lo ocurrido. Aliados del exmandatario lo atribuyen a un supuesto episodio relacionado con su deteriorado estado de salud.















