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El Athletic Club de Ernesto Valverde se despidió de la Supercopa de una forma dolorosa y contundente. Pese a un inicio prometedor con llegadas de Robert Navarro y Oihan Sancet, la ausencia de Nico Williams por molestias físicas pesó demasiado en el ataque vasco. En cuanto el Barcelona ajustó sus piezas y Pedri tomó el mando del balón, la resistencia del Athletic se desmoronó como un castillo de naipes en el estadio de Yeda.

La efectividad de los hombres de Hansi Flick fue letal, logrando cuatro goles en un lapso de apenas 16 minutos durante el primer tiempo. Ferran Torres inició la cuenta tras una falta señalada por Díaz de Mera que fue muy protestada por los jugadores rojiblancos. Esa frustración descentró a la defensa del Athletic, que permitió que Fermín y el joven Bardghji ampliaran la ventaja ante un Unai Simón inusualmente errático bajo palos.

El guardameta del Athletic fue el triste protagonista de la primera mitad al cometer fallos técnicos impropios de su nivel, permitiendo que disparos aparentemente atajables terminaran en el fondo de la red. En el otro extremo, Joan García demostró por qué es uno de los porteros más en forma de la Liga, transmitiendo seguridad y frustrando las pocas ocasiones claras de los «leones», como un mano a mano desperdiciado por Unai Gómez al final del choque.

La goleada se cerró temprano en la segunda parte con otro gol de Raphinha, quien aprovechó un rechace tras un asedio constante al área rival. Valverde intentó reaccionar agotando sus cambios rápidamente, pero el equipo ya no tenía piernas ni moral para competir ante un Barca que se gustaba en cada combinación. La superioridad técnica y física de los azulgranas dejó claro que han llegado a Arabia Saudí con la firme intención de levantar el trofeo.

Este 5-0 iguala y supera la contundencia del duelo liguero de noviembre, confirmando la paternidad táctica de Flick sobre el sistema de Valverde en este curso. El Barcelona gestionó los esfuerzos en el tramo final, permitiéndose el lujo de dar minutos a un Lamine Yamal entre algodones. El Athletic regresa a España con la tarea de lamerse las heridas y centrarse en la Liga para no perder el tren de los puestos europeos.