Venezuela recibió este domingo un nuevo y crucial cargamento de ayuda humanitaria proveniente de Rusia para asistir a las víctimas de los devastadores terremotos ocurridos el pasado mes de junio. La operación destacó por el aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía del imponente AH-124-100, conocido como «Ruslán», el cual es considerado uno de los aviones de carga más grandes del mundo.
Esta colosal aeronave transportó principalmente insumos médicos destinados a fortalecer la atención de salud en las zonas más golpeadas por los sismos. Este envío se suma a un primer lote de 10 toneladas recibido el sábado, sumando un total de 35 toneladas de asistencia que incluyen alimentos y suministros de primera necesidad para las familias afectadas. El despliegue de un avión de tal magnitud subraya la escala de la emergencia provocada por el fenómeno del «doblete sísmico», donde dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron al país con apenas 39 segundos de diferencia.
Los beneficios para la población vulnerable son determinantes, considerando que la tragedia ha dejado un saldo de 4,333 fallecidos y 16,740 heridos. La llegada de medicamentos es fundamental para atender a los miles de damnificados que enfrentan el colapso de infraestructuras y la pérdida de sus hogares. El canciller venezolano, Yván Gil, y el viceministro Rander Peña agradecieron la «solidaridad activa» de la Federación de Rusia, destacando que este apoyo llega de manera oportuna en un periodo de extrema dificultad.
Por su parte, el embajador ruso Sergey Melik-Bagdasarov reafirmó el compromiso de su país al declarar que Rusia no puede ser un simple espectador ante el sufrimiento del pueblo venezolano. Se espera que un tercer vuelo con asistencia adicional llegue pronto para continuar reforzando las labores de alivio humanitario en la nación.
















