Un gran jurado federal en el Distrito de Columbia, Estados Unidos, presentó una acusación formal en contra de Juan José “Juanjo” Farías Mendoza y su primo, Israel “Papo” Vega Farías. Ambos son identificados por las agencias de inteligencia como operadores de alto rango dentro de la organización criminal mexicana Cárteles Unidos.
Los imputados son hijo y sobrino, respectivamente, de Juan José Farías Álvarez, alias «El Abuelo», máximo líder de la estructura delictiva y quien ya cuenta con acusaciones previas emitidas por la División Criminal estadounidense en agosto de 2025. De acuerdo con información de las autoridades, el nuevo pliego de cargos incluye conspiración internacional para fabricar y distribuir metanfetamina, portación de armas de fuego de uso exclusivo militar y brindar apoyo material a una organización terrorista. De ser declarados culpables, los dos michoacanos podrían alcanzar una pena máxima de cadena perpetua.
Red de distribución y designación terrorista
Las agencias de seguridad consideran a Cárteles Unidos como uno de los productores de metanfetamina más grandes del mundo, con capacidad para manufacturar toneladas de droga sintética al mes desde laboratorios clandestinos en Michoacán. La organización opera células de distribución masiva en ciudades clave como Dallas, Houston, Atlanta, Los Ángeles y Chicago, logrando expandir sus operaciones hasta Europa y Australia.
De acuerdo con información de las autoridades estadounidenses, el Departamento de Estado catalogó formalmente a esta agrupación como Organización Terrorista Extranjera y Terrorista Global Especialmente Designado. La investigación actual cobró fuerza tras importantes decomisos de fentanilo y metanfetamina en Tennessee y Georgia, consolidando una estrategia sistemática de la Casa Blanca para desmantelar los liderazgos y círculos familiares de los cárteles mexicanos.















