Autoridades ambientales federales, el Gobierno del Estado de Nuevo León y Petróleos Mexicanos (Pemex) acordaron fortalecer las labores de inspección, evaluación y monitoreo tras los constantes reportes de olores atípicos en la Zona Metropolitana de Monterrey. La estrategia conjunta busca determinar con precisión el origen exacto de las emisiones para implementar las sanciones y medidas correctivas correspondientes.
El acuerdo se concretó tras una reunión técnica y un recorrido de supervisión en la Refinería de Cadereyta realizado por representantes de las instituciones participantes. Durante las actividades, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) reportó que los datos obtenidos en la visita de inspección efectuada el pasado 31 de agosto en las instalaciones petroleras se encuentran actualmente en proceso de evaluación técnica.
Por su parte, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) desplegará mediciones de contaminantes en las zonas identificadas de la metrópoli e intensificará el monitoreo con apoyo de Pemex en el área de influencia de la refinería. Asimismo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) brindará asistencia técnica para validar los resultados de los estudios, con los cuales se definirán las acciones para mitigar el impacto ambiental y mejorar la calidad del aire en la región.







