Ucrania. — Rusia lanzó durante la noche uno de sus mayores ataques contra Ucrania, utilizando casi 300 drones y decenas de misiles, lo que dejó al menos cuatro personas muertas y más de 30 heridas. También provocó cortes de electricidad y calefacción que afectan a millones de personas en medio de un peligroso frío invernal.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, informó que las fuerzas rusas dispararon casi 300 drones, 18 misiles balísticos y siete misiles de crucero contra ocho regiones: Dnipró, Zhytómir, Zaporiyia, Kyiv, Odesa, Sumy, Járkiv y Donetsk.
Los principales objetivos fueron instalaciones de generación eléctrica y subestaciones.
Las defensas aéreas de Ucrania lograron derribar 247 drones y siete misiles, aunque los ataques causaron daños en 24 puntos y una destrucción extensa de infraestructura residencial y civil.
En la región de Járkiv, una terminal postal en la localidad de Korotych fue alcanzada por varios misiles y drones sin que existiera, según Zelenski, “ningún propósito militar”.
El ataque dejó cuatro personas muertas y más de 30 heridas, confirmó el gobernador regional Oleh Siniehubov.
Como consecuencia del ataque, se produjeron cortes de electricidad de emergencia en Kiev y en las regiones de Chérnigov, Odesa, Járkov, Dnipropetrovsk, Zaporiyia y Donetsk.
La empresa energética DTEK informó que una de sus centrales térmicas sufrió graves daños.
Las autoridades advirtieron que el cuarto invierno de la guerra se perfila como el más frío y oscuro, debido a la intensificación de los ataques, los daños acumulados y temperaturas que rondan los 13 grados bajo cero en Kiev, donde la población enfrenta interrupciones prolongadas de electricidad y calefacción.
Mientras tanto, los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto siguen sin resultados tangibles y las fuerzas rusas continúan avanzando lentamente en la región oriental de Donetsk, en medio de costosas batallas.






