Arabia Saudita, principal exportador mundial de crudo, confirmó este miércoles el fallecimiento de dos marinos de nacionalidad filipina a raíz de un ataque perpetrado por Irán contra un superpetrolero de su compañía naviera nacional en el Estrecho de Ormuz.
La embarcación afectada, denominada Sidr y propiedad de la empresa Bahri, formaba parte de los dos buques cargados con petróleo saudí que resultaron impactados la noche del lunes mientras navegaban por este corredor estratégico. Las restricciones impuestas por Irán, que exige autorizaciones previas para transitar por el paso marítimo, han obstaculizado de manera drástica las exportaciones energéticas de las naciones del Golfo Pérsico. Gran parte del comercio global de energía transitaba por la zona antes de la ofensiva militar lanzada conjuntamente por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní el pasado 28 de febrero.
Desde la compañía naviera informaron que el trágico suceso ocurrió al filo de la medianoche del lunes, a las 23:40 hora local. La empresa mantiene comunicación permanente con la nave y coordinación directa con las autoridades competentes para dar seguimiento a los acontecimientos.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores del reino saudí emitió un pronunciamiento en el que exigió un cese inmediato a la escalada de hostilidades, al tiempo que recalcó la importancia crucial de preservar la seguridad del transporte marítimo internacional y garantizar el suministro energético global.







