Un capitán y un soldado del Ejército Nacional de Colombia fallecieron luego de registrarse un ataque con drones cargados con explosivos y ráfagas de fusil contra las instalaciones del Cantón Militar Trapiche, ubicado en el municipio de Ocaña, departamento de Norte de Santander.
A través de un comunicado difundido por las Fuerzas Armadas, las autoridades calificaron el atentado como una violación al Derecho Internacional Humanitario y confirmaron la activación de protocolos de contingencia. El hecho fue atribuido de manera oficial al Frente Camilo Torres del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El reporte oficial señala que la incursión armada inició alrededor de las 19:20 horas, registrando al menos 14 detonaciones en la unidad militar. Además de la pérdida de las vidas humanas, el ataque dejó varios militares heridos, daños estructurales en la guarnición y afectaciones en un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC).
El presidente Abelardo de la Espriella confirmó la cifra de víctimas y condenó enérgicamente las acciones armadas en la región del Catatumbo, anunciando el fortalecimiento de las operaciones militares para neutralizar a la estructura delictiva del ELN.







