La escalada bélica en Medio Oriente alcanzó un punto crítico este viernes tras un ataque con misiles dirigido contra la planta eléctrica de la Compañía Siderúrgica Mobarakeh, ubicada en la provincia de Isfahán. Según reportes oficiales, la ofensiva fue ejecutada por fuerzas de Estados Unidos e Israel, impactando directamente en el corazón industrial de la República Islámica.
El vicegobernador general de Isfahán, Akbar Salehi, confirmó que el bombardeo provocó la muerte de una persona y dejó al menos dos heridos de gravedad. El ataque ocurrió mientras la planta se encontraba en plena operación, lo que desató el despliegue inmediato de equipos de rescate y técnicos especializados para contener los daños en la infraestructura y evaluar el alcance de las detonaciones.
La relevancia de este incidente es mayúscula, ya que la empresa Mobarakeh es la mayor productora de acero en Irán y en toda la región, siendo un pilar fundamental de la economía nacional.






