En medio de la controversia por el proceso de admisión 2026-2027 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), un grupo de aspirantes entregó un pliego petitorio dirigido al rector Leonardo Lomelí Vanegas y a la Dirección General de Administración Escolar (DGAE), en el que solicita cambios al modelo de ingreso, entre ellos el regreso del examen presencial y la revisión de las pruebas canceladas.
El documento, fechado el 21 de julio y firmado por representantes del movimiento de aspirantes, estudiantes matriculados y miembros de la comunidad universitaria, sostiene que la modalidad exclusivamente digital ha generado incertidumbre por presuntas fallas técnicas, posibles afectaciones derivadas de la brecha digital y cuestionamientos sobre la transparencia del proceso.
La principal demanda es que el examen de admisión vuelva a realizarse de forma presencial. Los promoventes argumentan que este esquema fortalecería la equidad entre los participantes, reduciría el riesgo de fraude y ofrecería mayor certeza institucional durante la aplicación de la prueba.
Además, solicitan que la UNAM explique de manera individual las razones por las que fueron cancelados algunos exámenes de admisión y habilite un mecanismo de revisión para que los aspirantes puedan presentar pruebas o aclaraciones. En caso de comprobarse un error técnico o administrativo, plantean la posibilidad de aplicar un examen extraordinario antes de concluir el periodo de inscripciones.



El pliego también propone crear un sistema de lista de corrimiento para reasignar los lugares de aspirantes aceptados que no concluyan su inscripción. Según el documento, este mecanismo permitiría aprovechar las vacantes disponibles sin incrementar la matrícula ni generar sobrepoblación, siguiendo el orden de prelación de los resultados. Los promoventes citan como antecedente un modelo similar implementado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Otra de las peticiones consiste en que la Universidad emita una carta compromiso de no represalias para quienes participen en manifestaciones pacíficas relacionadas con el proceso de admisión. El documento señala que el ejercicio de los derechos de expresión, reunión y petición no debe traducirse en sanciones académicas o administrativas.
Las demandas se presentan días después de que la UNAM reconociera irregularidades durante la aplicación del examen de ingreso en línea, lo que derivó en la cancelación de cientos de pruebas y en el anuncio de investigaciones internas. La institución ha sostenido que el nuevo modelo busca garantizar procesos más seguros y transparentes, mientras continúa revisando los casos afectados. El pliego petitorio añade un nuevo capítulo a la discusión sobre el futuro del mecanismo de ingreso a la máxima casa de estudios.













