El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, confirmó el decomiso de 60 toneladas de cigarros apócrifos —equivalentes a cerca de 2 millones de cajetillas— en el municipio de Huixquilucan, Estado de México.
La intervención de las autoridades federales derivó en la detención de tres hombres de 46, 49 y 60 años, dos de ellos de nacionalidad extranjera, además del aseguramiento de cuatro máquinas industriales empleadas para la elaboración y empaquetado del tabaco ilícito. En el inmueble también se localizaron 293 cajas con filtros, más de 4 mil 800 rollos de papel y dos vehículos.
El cateo fue ejecutado por elementos de la SSPC, la Secretaría de Marina (Marina), Defensa, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Agencia de Investigación Criminal (AIC), tras labores de inteligencia previa desarrolladas por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

«Las investigaciones permitieron ubicar el predio donde se fabricaba y distribuía mercancía apócrifa, por lo que un juez de control libró la orden de cateo correspondiente», precisaron mandos de la SSPC.
Los detenidos y el material asegurado quedaron a disposición del Ministerio Público de la Federación para determinar su situación legal, mientras que la fábrica clandestina en Huixquilucan permanece bajo resguardo de las fuerzas de seguridad.











