Milano Cortina 2026 ha sido el escenario de una de las actuaciones más inteligentes de Arly Velásquez. El mexicano, que ha dedicado casi dos décadas a perfeccionar su técnica en el paraesquí alpino, logró en el supergigante de estas olimpiadas un tiempo de 1:21.53. Esta cifra es significativamente más rápida que el 1:30.57 de Sochi y el 1:32.67 de PyeongChang, lo que evidencia una evolución técnica y física notable a pesar del paso de los años.
El dato más impactante de la jornada fue su liderato momentáneo en el primer punto de control. Marcar el mejor tiempo en el Intermediate 1 demuestra que la explosividad de Velásquez en la salida y su lectura de las primeras curvas fueron superiores incluso a las de los medallistas. Aunque la diferencia de equipo y potencia se hizo notar en los tramos finales, ese parcial quedará registrado como uno de los momentos de mayor dominio de un mexicano en la nieve paralímpica.
En el contexto regional, México compartió el protagonismo con Chile y Argentina. Mientras Nicolás Bisquertt Hudson de Vitacura celebraba un histórico octavo puesto, Arly mantenía su estatus como el veterano de hierro de la región. La caída de Enrique Plantey recordó a todos los presentes la peligrosidad del trazado de Tofane, donde un pequeño error de cálculo en el derrape puede terminar con el sueño de cuatro años de preparación.
El ganador de la prueba, Jeroen Kampschreur de los Países Bajos, sumó su tercera presea paralímpica, consolidándose como el hombre a batir en la categoría. La competencia fue feroz, con diferencias mínimas entre el segundo y tercer lugar (apenas 0.15 segundos), lo que pone en perspectiva el mérito de Velásquez al mantenerse dentro del Top 15 mundial en una de las ediciones más competitivas de la historia de los Juegos de Invierno.
Para Arly Velásquez, el camino recorrido desde su debut paralímpico ha sido una lucha constante contra la falta de infraestructura invernal en su país. Sin embargo, su 1:21.53 en Milano 2026 es una prueba fehaciente de que la pasión y el entrenamiento internacional pueden romper cualquier barrera geográfica. El de Quintana Roo se despide de esta modalidad con la frente en alto, habiendo marcado el descenso más rápido de su vida bajo los cinco anillos.






