La Habana. — Cuba enfrentará este lunes prolongados apagones en todo el país que podrían dejar sin electricidad de forma simultánea a más del 55 % de la isla, de acuerdo con datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE).
La isla atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024, agravada por el asedio petrolero impuesto por el Gobierno de Estados Unidos desde enero, lo que ha llevado a cifras históricas de cortes, paralizando la economía y aumentando el malestar social. El 31 de enero se alcanzó el peor registro desde 2022, cuando un apagón afectó al 63 % del país al mismo tiempo.
Para el horario de mayor demanda, la UNE prevé una capacidad de generación de 1,457 MW, frente a una demanda máxima de 3,180 MW, lo que generará un déficit de 1,723 MW. La afectación real estimada será de 1,753 MW, que deberán ser desconectados para evitar colapsos desordenados.
Actualmente, ocho de las 16 termoeléctricas operativas están fuera de servicio por fallas o mantenimiento. Este sector aporta cerca del 40 % del mix energético.
Otro 40 % proviene de la generación distribuida mediante motores, que permanece totalmente detenida desde hace cuatro semanas por el bloqueo petrolero estadounidense.
La producción solar, impulsada por un plan con apoyo de Pekín para instalar cerca de 100 parques con 2,000 MW, alcanzó un récord reciente. No obstante, el sistema carece de baterías suficientes para almacenar energía.
Asfixia energética
Expertos independientes atribuyen la crisis a una infrafinanciación crónica del sector eléctrico, mientras que el Gobierno culpa a las sanciones estadounidenses y habla de “asfixia energética”. Estimaciones externas señalan que serían necesarios entre 8 mil y 10 mil millones de dólares para recuperar el sistema.
Los apagones diarios han golpeado con fuerza a la economía, que se ha contraído más de 15 % desde 2020. Además, son clave en el origen de las principales protestas de los últimos años.







