El gobierno británico encabezado por el primer ministro Andy Burnham confirmó que mantendrá adelante el acuerdo sobre la soberanía de las Islas Chagos, a pesar del rechazo expresado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia los términos del pacto.
El convenio contempla transferir la administración del archipiélago ubicado en el océano Índico a la República de Mauricio, garantizando un arrendamiento a largo plazo para asegurar la continuidad operativa de la base militar conjunta del Reino Unido y Estados Unidos en el atolón de Diego García. No obstante, el proyecto ha generado fricciones diplomáticas tras las críticas de la Casa Blanca.
Frente a los cuestionamientos de Estados Unidos y de sectores conservadores en la política local que advierten un riesgo para la relación bilateral, el Ejecutivo británico subrayó que la prioridad fundamental de la administración sigue siendo blindar la seguridad a largo plazo y el control operativo de las instalaciones estratégicas.







