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América Latina y el Caribe (ALC) requieren con urgencia un marco regulatorio regional en materia energética para hacer frente a los efectos de la reconfiguración global de las cadenas de suministro, impulsada por los conflictos internacionales y las tensiones comerciales, advirtió Andrés Rebolledo, secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE).

Durante la inauguración de la XI Semana de la Energía en Santo Domingo, República Dominicana, el directivo señaló que el contexto geopolítico actual está transformando drásticamente las condiciones para la toma de decisiones energéticas en la región.

De acuerdo con la OLACDE, la integración y coordinación normativa entre los países latinoamericanos es indispensable para garantizar la seguridad energética, fortalecer la transición hacia fuentes renovables y mitigar la volatilidad en los precios de los combustibles. Rebolledo enfatizó que la cooperación multilateral y el desarrollo de infraestructura transfronteriza permitirán a las naciones de la zona construir sistemas eléctricos más resilientes y menos vulnerables a las crisis geopolíticas externas.