Washington. — Amazon habría desempeñado un papel clave en la decisión de la Administración de Donald Trump de restringir el acceso a los modelos de inteligencia artificial (IA) de Anthropic, según reveló The Wall Street Journal.
De acuerdo con el diario, el director ejecutivo de Amazon, Andy Jassy, sostuvo conversaciones con funcionarios estadounidenses, incluido el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en las que expresó preocupaciones sobre las capacidades del modelo Fable 5 de Anthropic. Según las fuentes citadas, Jassy advirtió que la tecnología podría facilitar información útil para la ejecución de ciberataques.
Tras estas conversaciones, funcionarios de la Casa Blanca habrían acordado limitar el acceso a los modelos de Anthropic para gobiernos, empresas y ciudadanos extranjeros, medida que posteriormente la aprobó el presidente Donald Trump.
Para cumplir con la orden gubernamental, Anthropic anunció la suspensión del acceso público a sus sistemas de IA más avanzados, Fable 5 y Mythos 5.
La compañía aseguró que, durante la tarde del viernes, recibió instrucciones para impedir el uso de la tecnología fuera de Estados Unidos y por parte de extranjeros dentro del país.
Inversiones millonarias y conflicto con Washington
Amazon mantiene una estrecha relación con Anthropic tras realizar inversiones multimillonarias en la empresa. En abril, ambas compañías ampliaron su alianza mediante un acuerdo que contempla una inversión adicional de 5 mil millones de dólares por parte de Amazon y compromisos de gasto en servicios de nube por hasta 100 mil millones de dólares durante la próxima década.
Por su parte, un portavoz de Amazon afirmó que es habitual que los gobiernos consulten a la empresa sobre posibles riesgos de seguridad debido a su papel como uno de los principales proveedores de servicios en la nube.
Disputa con el Pentágono
La tensión entre Anthropic y el Gobierno estadounidense se remonta a marzo, cuando la compañía demandó a la Administración Trump tras ser catalogada como un riesgo para la cadena de suministros nacional. El conflicto surgió después de que la empresa se negara a entregar sus modelos de IA al Departamento de Guerra sin restricciones.
La disputa derivó en un veto a las contrataciones federales de Anthropic y estuvo centrada en las condiciones impuestas por la compañía para evitar que su tecnología fuera utilizada con fines de vigilancia sobre ciudadanos estadounidenses o en sistemas de armas completamente autónomas.







