Cerca de 10 mil alumnos de los planteles 1 y 8 de la Escuela Nacional Preparatoria de la Universidad Nacional Autónoma de México permanecen sin actividades presenciales desde hace dos semanas. La suspensión temporal deriva de inconformidades con las respuestas a pliegos petitorios que incluyen demandas sobre la destitución de profesores señalados por presunto hostigamiento y acoso sexual.
Ante la falta de instalaciones abiertas, las direcciones escolares determinaron instrumentar clases en línea para continuar con los programas académicos. Sin embargo, los sectores estudiantiles rechazaron este esquema bajo el argumento de que disminuye la calidad del aprendizaje y vulnera la representación que mantiene el paro activo en ambas instituciones educativas.
Las autoridades universitarias advirtieron que la inactividad presencial obstaculiza los trámites administrativos correspondientes a la beca Benito Juárez otorgada por el gobierno federal. El impedimento técnico surge porque los registros institucionales y los equipos autorizados para la validación operan exclusivamente dentro de las instalaciones físicas de los planteles de la máxima casa de estudios.
La situación administrativa refleja contrastes en la implementación de la modalidad remota dentro de la comunidad docente. En el primer plantel, la dirección informó sobre la participación de noventa y cinco profesores matutinos y ochenta vespertinos en reuniones informativas, aunque ratificó que la libertad de cátedra permite a cada docente definir su método de evaluación.












