Una brecha de seguridad provocó la interrupción inmediata de las operaciones en el Aeropuerto Internacional de Palm Beach (PBI). El incidente ocurrió cuando un dron fue detectado volando peligrosamente cerca de las instalaciones aeroportuarias y del Air Force One. De acuerdo con anuncios dirigidos a los pasajeros a bordo de aeronaves en pista, las autoridades detectaron el vehículo no identificado en espacio aéreo restringido, lo que obligó a implementar un «ground stop» o parada en tierra. Esta medida detuvo brevemente todos los aterrizajes programados en el PBI para garantizar la seguridad del avión presidencial y del resto de los vuelos comerciales.
Protocolo de emergencia y «Ground Stop»
De acuerdo con anuncios dirigidos a los pasajeros a bordo de aeronaves en pista, las autoridades detectaron el vehículo no identificado en espacio aéreo restringido, lo que obligó a implementar un «ground stop» o parada en tierra. Esta medida detuvo brevemente todos los aterrizajes programados en el PBI para garantizar la seguridad del avión presidencial y del resto de los vuelos comerciales.
Ante la amenaza potencial, se desplegaron de emergencia varios helicópteros de seguridad para investigar la situación y localizar el origen del dron. Las tripulaciones informaron a los viajeros que, aunque no se contaba con un tiempo estimado exacto para reanudar la actividad normal, se esperaba que la zona fuera declarada segura en cuestión de minutos.
Disculpas y seguridad nacional
Los pilotos y locutores en el aeropuerto ofrecieron disculpas por las molestias y retrasos ocasionados, enfatizando que la situación estaba «completamente fuera de las manos de la tripulación» debido a la naturaleza crítica de la seguridad nacional involucrada.
Este evento resalta una vez más la creciente preocupación de las autoridades federales y del Servicio Secreto por el uso de drones recreativos cerca de perímetros presidenciales, especialmente en zonas de alta actividad como el sur de Florida.






