Una grave crisis humanitaria azota a la ciudad autónoma de Ceuta, donde las autoridades locales y organizaciones sociales han encendido las alarmas tras registrarse una ola de agresiones sexuales que afecta principalmente a mujeres y niñas migrantes en situación de vulnerabilidad.
Desde finales de julio, la Fiscalía del área ha contabilizado al menos 13 denuncias por violencia sexual, tres de ellas contra menores de edad, mientras que colectivos como el Sindicato Unificado de Policía elevan la cifra a 15 casos. La situación de calle y la falta de albergues y espacios de protección diferenciados mantienen a esta población expuesta a graves riesgos. Activistas de la asociación ELIN y defensores de derechos humanos han denunciado la falta de respuesta coordinada entre las autoridades locales y el gobierno central español. La tensión política ha aumentado luego de que se rechazara un plan nacional para trasladar y tutelar a 500 niñas migrantes hacia la península, medida que diversas ONG calificaron como una irresponsabilidad institucional frente a la emergencia que se vive en la frontera sur.









