El senador y presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, omitió declarar una nueva empresa inmobiliaria constituida en febrero pasado, así como su participación en otra compañía, de acuerdo con el análisis de sus declaraciones patrimoniales.
La empresa no reportada corresponde a Amoreno&CO SA de CV, creada para el desarrollo de obras civiles, industriales, comerciales, habitacionales y de infraestructura, además de la compra, venta, arrendamiento y administración de bienes inmuebles y terrenos. La compañía se constituyó ante una notaría en Atizapán de Zaragoza, Estado de México, con el legislador como administrador único y poseedor del 99 % de las acciones. Pese a ello, el dirigente priista dejó en blanco el apartado correspondiente a la participación en empresas, sociedades y asociaciones en su declaración de 2026, tal como lo hizo en las de 2024 y 2025 durante su paso por el Senado.
A pesar de la omisión en su patrimonio, el político mantiene nexos con la iniciativa privada. Registros de la Secretaría de Economía acreditan su participación con el 60 % de las acciones en Grupo Acrom. Si bien incluyó a esta compañía durante su ejercicio como diputado federal de 2021 a 2024, dejó de reportarla desde su ingreso a la Cámara Alta hace dos años, sin que existan actas públicas que certifiquen la venta o cesión de sus títulos accionarios.
Los expedientes de la Secretaría de Economía detallan que el folio mercantil de Grupo Acrom fue inmovilizado en 2019 debido a una carpeta de investigación iniciada por la Fiscalía General de la República (FGR); sin embargo, la medida cautelar se canceló al año siguiente tras determinarse el no ejercicio de la acción penal, según consta en los mismos archivos oficiales.

Omisiones en bienes y modificación patrimonial. De forma similar a otros legisladores en el ejercicio fiscal actual, el senador priista evitó transparentar íntegramente su parque vehicular y la totalidad de sus propiedades. El único ingreso reportado corresponde a su dieta como legislador federal, percibiendo un monto de 1.8 millones de pesos anuales.
En cuanto a bienes raíces, el dirigente partidista incluyó únicamente una residencia con una superficie de mil 819 metros cuadrados de terreno y mil 411 metros cuadrados de construcción, adquirida a través de un esquema de crédito en 2016 por un valor de 8.3 millones de pesos.
Esta cifra contrasta con los bienes informados cinco años atrás durante su gestión como diputado federal del PRI, periodo en el que declaró la propiedad de 11 terrenos, dos casas, dos motocicletas y tres automóviles, incluidos dos vehículos tipo camioneta.









