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La temporada de tenis 2026 ha arrancado con un duelo de titanes en suelo asiático. Carlos Alcaraz venció a Jannik Sinner por 7-5 y 7-6(8) en un choque que, aunque no otorgaba puntos para el ranking, sirvió para medir las sensaciones de los dos máximos referentes del circuito. El triunfo en Incheon le permite al español tomar confianza tras haber caído ante el italiano en las finales del Six Kings Slam de las temporadas 2024 y 2025.

El encuentro estuvo marcado por un tono alegre y relajado, carente de la intensidad dramática de sus enfrentamientos en Wimbledon o el US Open. Ambos jugadores mezclaron su juego con una serie de recursos técnicos espectaculares que mantuvieron a los fanáticos al borde de sus asientos. Sinner admitió que, si bien el partido no es un indicador real de sus niveles competitivos, fue la preparación ideal para soltar los nervios antes del primer Grand Slam del año.

La interacción con el público fue el eje central de la jornada en el Inspire Arena. Desde bromas entre los jugadores hasta la participación de aficionados en la pista, el evento fue una fiesta del tenis. Alcaraz subrayó que sentir el afecto de la gente en Corea fue la chispa que necesitaba para iniciar el año con energía, demostrando que su conexión con la audiencia sigue siendo uno de sus mayores activos dentro y fuera de la cancha.

A pesar de las críticas previas sobre la carga de partidos, Alcaraz reafirmó que estos eventos de exhibición proporcionan un respiro necesario. El murciano admitió que el dinero del premio es una motivación válida, pero también destacó que la posibilidad de jugar tiros diferentes y acciones divertidas le permite mantener viva la pasión por el deporte. Para él, encontrar el equilibrio entre los torneos oficiales y estos espectáculos es clave para su salud mental.

Ahora, el destino final es Melbourne Park. Jannik Sinner llega con la presión de defender su corona y extender su dominio en el Abierto de Australia, mientras que Alcaraz busca el único trofeo de Grand Slam que falta en sus vitrinas. El duelo en Incheon fue el prólogo perfecto; a partir del 18 de enero, los trucos y las sonrisas darán paso a la garra y la estrategia en busca de la gloria eterna en Australia.