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El tenista español Carlos Alcaraz se coronó bicampeón del ATP 500 de Tokio este martes 6 de octubre de 2026, tras derrotar en la gran final al checo Jiří Lehečka por un marcador de 7-6(4) y 6-4. Con esta victoria en el Ariake Coliseum, el murciano se convirtió en el primer jugador del siglo XXI en defender con éxito la corona en la capital japonesa, un hito que nadie lograba en el circuito masculino desde que lo hiciera el estadounidense Pete Sampras en 1994.

El triunfo tiene un valor doblemente estratégico para el español, ya que representa su regreso por todo lo alto a las canchas tras superar una severa lesión en la muñeca derecha que lo mantuvo inactivo durante cuatro meses. A pesar de que los medios especializados y el propio jugador señalaron que sufrió de cierta irregularidad en su juego a lo largo de la semana, Alcaraz desplegó su jerarquía en los momentos de mayor presión. En el partido definitivo, que duró una hora y 36 minutos, el ibérico supo contrarrestar un quiebre adverso en el primer set para imponer su solidez desde el fondo de la pista.

Con esta conquista en suelo nipón, el joven atleta de 23 años sumó el título número 27 de su carrera profesional, igualando la marca histórica de su compatriota David Ferrer en la Era Abierta. Este trofeo significa, además, su tercera corona de la temporada 2026, sumándose a los éxitos obtenidos previamente en el Abierto de Australia y en el torneo de Doha. El propio cuerpo técnico del jugador valoró el resultado como un impulso anímico fundamental para encarar el exigente tramo de torneos bajo techo.

Esta victoria le permite a Alcaraz asegurar matemáticamente su clasificación a las Nitto ATP Finals y consolidarse en el tercer puesto del ranking mundial de la ATP. La regularidad recuperada en el inicio de esta gira asiática abre un panorama favorable para que el murciano siga recortando distancias en la cima de la clasificación internacional, especialmente tras el retiro prematuro del actual número uno, Jannik Sinner, por una lesión de rodilla. La mirada del tenista español ya está puesta en su siguiente gran objetivo inmediato: el Masters 1000 de Shanghái.