La provincia canadiense de Alberta vota este lunes para definir si convoca formalmente a un referéndum vinculante sobre su separación de Canadá. La consulta se desarrolla bajo severas advertencias del primer ministro, Mark Carney, quien señaló que un triunfo secesionista provocará una parálisis económica en plena disputa comercial con la administración del presidente estadounidense Donald Trump, alertando además sobre la presión de Washington para fracturar la unidad nacional.
Pese a que los estudios de opinión indican que menos de una cuarta parte de la población en esta región rica en petróleo respalda la independencia, la movilización de los grupos separatistas se intensificó en los días previos a la jornada. La relevancia estratégica de la provincia radica en contar con las cuartas mayores reservas probadas de hidrocarburos en el mundo, factor que ha despertado un interés constante en el entorno político estadounidense.
El proceso secesionista ha encontrado eco en figuras del ámbito empresarial norteamericano como Elon Musk, quien se pronunció abiertamente a favor de la separación, al tiempo que dirigentes del movimiento sostuvieron reuniones con funcionarios del Departamento de Estado en Washington. Mientras la ciudadanía acude a las urnas, el gobierno central enfatiza que la participación resultará determinante para defender la estabilidad de la federación y frenar las injerencias externas.










