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El teniente general Herzi Halevi, jefe militar de Israel, anunció el lunes que su país responderá al ataque de Irán del fin de semana, aunque no especificó cuándo ni cómo. Este ataque iraní ocurrió como represalia a un supuesto asalto israelí contra un edificio consular en Damasco hace dos semanas, que resultó en la muerte de dos generales iraníes. Este fue el primer ataque militar directo de Irán contra Israel, a pesar de décadas de hostilidades desde la Revolución Islámica de 1979.

En respuesta al ataque, Irán empleó cientos de drones y misiles contra Israel, de los cuales el 99% fueron interceptados gracias a las defensas aéreas y aviones de combate israelíes, en colaboración con una coalición liderada por Estados Unidos. A pesar de que el portavoz militar israelí, el contralmirante Daniel Hagari, indicó que solo hubo daños leves en la base aérea de Nevatim y que Israel elegiría el momento de su represalia, el primer ministro Benjamín Netanyahu subrayó la disposición de Israel a defenderse.

Los líderes mundiales han instado a Israel a no tomar represalias para evitar una escalada del conflicto, mientras que Estados Unidos ha llamado a Israel a ejercer moderación y busca una respuesta diplomática amplia. Por su parte, el Pentágono, a través del mayor general Pat Ryder, expresó su deseo de evitar una escalación, aunque aseguró que tomarían medidas para proteger sus fuerzas.

El ataque iraní también involucró a otros países, ya que misiles y drones iraníes atravesaron espacio aéreo saudita, y las fuerzas aéreas de Estados Unidos, Gran Bretaña y Jordania contribuyeron en la interceptación de estos proyectiles. Esto refleja un aumento en la cooperación militar regional bajo el Comando Central de Estados Unidos, que incluye a Israel, Jordania, Arabia Saudita y otros estados árabes.

Este contexto de colaboración y los recientes ataques podrían tensar las relaciones informales entre Israel y Arabia Saudita, especialmente en un momento en que Israel enfrenta un conflicto prolongado en Gaza con grupos militantes respaldados por Irán, como Hamás y la Jihad Islámica. Estos últimos realizaron un ataque transfronterizo el 7 de octubre, causando un gran número de víctimas israelíes y secuestros, exacerbando así las tensiones regionales.