Publicidad

El exjefe de la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), Derek Maltz, reconoció que el gobierno estadounidense debe asumir un rol mucho más activo e intensificar sus propias acciones para combatir la crisis de drogas sintéticas. 

El exfuncionario norteamericano señaló que, sin el abastecimiento de precursores químicos ni los recursos financieros, los grupos criminales en México se ven imposibilitados para fabricar sustancias letales, por lo que la prioridad operativa debe centrarse en cortar las redes que operan e ingresan a territorio estadounidense.

En sus declaraciones, Maltz enfatizó la exigencia de que el Gobierno de los Estados Unidos ataque con mayor agresividad la ruta de químicos provenientes de Asia y desmantele los servicios de lavado de dinero que brindan las redes transnacionales chinas. 

Asimismo, el exadministrador subrayó la urgencia de atender el problema interno de demanda en su propio país, mediante la implementación inmediata de campañas educativas en escuelas y redes sociales, así como la garantía de servicios de salud mental y tratamiento de adicciones para la población estadounidense.