La FIFA confirmó un cambio histórico en el mercado de los coleccionables deportivos al anunciar que su alianza de más de 60 años con Panini llegará a su fin tras el Mundial Centenario 2030. A partir de 2031, la empresa estadounidense Fanatics, a través de su marca Topps, se convertirá en la licenciataria exclusiva para producir álbumes de figuritas, tarjetas coleccionables y juegos de cartas de los torneos mundiales. Esta decisión marca el cierre de una era cultural que comenzó en México 1970 y que solo tuvo una breve interrupción en Estados Unidos 1994.
El nuevo acuerdo con Fanatics Collectibles busca modernizar la experiencia del aficionado mediante la integración de productos físicos y digitales. Entre las innovaciones más destacadas para la era de Topps se encuentra el programa «Debut Patch», que consistirá en insertar en las tarjetas trozos auténticos de las camisetas utilizadas por los jugadores en su primer partido mundialista. Además, Fanatics se comprometió a distribuir gratuitamente coleccionables por un valor de 150 millones de dólares a programas de fútbol juvenil en todo el mundo.
A pesar del anuncio, los coleccionistas todavía tendrán dos grandes citas con la marca italiana. Panini mantendrá los derechos para el Mundial 2026 que acaba de salir a la venta como la colección más grande de su historia con 980 figuritas, el Mundial Femenino 2027 y el torneo de 2030. Esta transición ocurre en un momento de tensión legal, ya que Panini mantiene una batalla judicial en Estados Unidos contra Fanatics, acusándola de prácticas monopólicas tras haberle arrebatado licencias clave como las de la NBA y la NFL.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, justificó este movimiento señalando que la «innovación masiva» de Fanatics permitirá globalizar la interacción con los hinchas y generar nuevos flujos de ingresos comerciales para el fútbol. Por su parte, Michael Rubin, CEO de Fanatics, calificó el día como «histórico», subrayando que el fútbol global representa la mayor oportunidad de crecimiento para su plataforma, que ya domina gran parte del mercado deportivo norteamericano.








