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Un nuevo documento judicial de 30 páginas, presentado ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, señala que Nicolás Maduro acordó en 2013 la entrega de explosivos y minas militares de las reservas venezolanas a la antigua cúpula de las FARC para saldar una deuda derivada del tráfico de cocaína. 

De acuerdo con los fiscales estadounidenses, la transacción contó con la participación de su esposa, Cilia Flores, y los exlíderes guerrilleros alias ‘Timochenko’, ‘Iván Márquez’ y ‘Jesús Santrich’, con el objetivo de fortalecer la capacidad operativa de la guerrilla frente al Estado colombiano.

El expediente añade que el suministro de armamento fabricado en Cuba y minas militares se prolongó hasta 2015. Asimismo, la Fiscalía detalló un esquema de intercambio operativo vigente hacia 2017, mediante el cual miembros de la Dirección General de Contrainteligencia Militar de Venezuela (DGCIM) permutaban armamento por cargamentos de droga procedentes de las FARC y del ELN, utilizando vehículos oficiales de transporte de combustible para movilizar los materiales bélicos.