El fútbol internacional se ha visto sacudido por la confirmación de un acuerdo verbal que vincula a Zinedine Zidane con el banquillo de la selección de Francia. Según diversos reportes de medios internacionales y especialistas en el mercado como Fabrizio Romano, el exentrenador del Real Madrid asumirá el cargo una vez finalizada la participación de los «Blues» en la próxima cita mundialista de Norteamérica. Este movimiento pone fin a años de especulaciones sobre el destino de «Zizou», quien se encontraba sin equipo desde su salida del conjunto merengue en 2021.
La llegada de Zidane marcará el final de la era de Didier Deschamps, quien ya había anunciado previamente que el ciclo mundialista de 2026 sería su último torneo al frente del combinado nacional. Tras 14 años de gestión, que incluyeron el título mundial en Rusia 2018 y el subcampeonato en Qatar 2022, Deschamps dejará un listón sumamente alto para su sucesor. El actual técnico incluso ha elogiado públicamente a Zidane como el candidato ideal para continuar con el legado de éxito de la selección francesa.
Para Zidane, este nombramiento representa la culminación de un deseo manifestado en múltiples ocasiones de dirigir al equipo con el que alcanzó la gloria como jugador en 1998. Durante su tiempo de inactividad, el técnico marsellés rechazó ofertas de clubes de élite europea, priorizando la oportunidad de liderar el proyecto de su país. Su gestión se centrará en potenciar a una generación dorada liderada por Kylian Mbappé, con el objetivo de mantener a Francia en la cima del fútbol mundial.
El anuncio oficial del acuerdo, aunque ya es un secreto a voces en el entorno federativo, se espera que se formalice tras la conclusión del torneo en Estados Unidos, México y Canadá. Esta transición planificada busca evitar distracciones en el actual proceso de Deschamps, permitiendo que el equipo se enfoque plenamente en la búsqueda de su tercera estrella antes de iniciar el nuevo capítulo bajo la dirección de una de las máximas leyendas de la historia del fútbol.







