El presidente de Brasil y aspirante a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, y su contendor de ultraderecha, Flávio Bolsonaro, autorizaron el levantamiento «recíproco, simultáneo y total» de sus secretos bancarios a solo tres días de la segunda vuelta electoral.
Las representaciones legales de ambas campañas firmaron una misiva dirigida al Tribunal Superior Electoral (TSE) con el objetivo de transparentar sus finanzas, en una maniobra política que busca inclinar la balanza en medio de un empate técnico registrado por las últimas encuestas de opinión.
El cruce de acusaciones sobre presuntas irregularidades financieras y tráfico de influencias motivó el reto entre ambos aspirantes durante el más reciente debate televisado.
Mientras el equipo de campaña del mandatario progresista solicitó celeridad a las autoridades judiciales para hacer pública la información crediticia antes del domingo, la candidatura de Bolsonaro acusó a su rival de crear una «cortina de humo» y de incumplir con la entrega completa de los expedientes exigidos para el proceso de auditoría pública.












