Frente al avance del huracán Polo, que ya evolucionó a la categoría 5, las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina implementaron las fases preventivas de los planes DN-III-E y Marina en las costas del Océano Pacífico mexicano. Hasta el momento no se registran daños en las localidades costeras, aunque las autoridades mantienen una vigilancia especial sobre el sector pesquero para restringir la navegación y prevenir riesgos mayores.
Como parte de estas acciones, elementos del Ejército y de la Guardia Nacional iniciaron operativos de supervisión en Zihuatanejo, Guerrero. En coordinación con Protección Civil, los efectivos realizan recorridos de reconocimiento a pie en áreas consideradas de alto riesgo, tales como márgenes de ríos, lagunas y zonas propensas a inundaciones, con el propósito de responder de manera inmediata ante cualquier contingencia derivada del ciclón.
De igual forma, en los estados de Jalisco y Colima se desplegaron labores preventivas que incluyen vigilancia permanente, orientación a los habitantes, limpieza de redes de desagüe y la ubicación estratégica de refugios temporales. Por su parte, la Secretaría de Marina activó sus protocolos en los estados del litoral del Pacífico —desde la península de Baja California hasta Michoacán y Guerrero— para monitorear de manera constante la trayectoria y evolución del meteoro.








