La carrera por la presidencia de Colombia alcanzó su punto de máxima tensión de cara a la segunda vuelta electoral. El candidato presidencial Abelardo de la Espriella utilizó su cuenta oficial en la red social X para rechazar y responder de manera contundente a las declaraciones de su rival político, el candidato Iván Cepeda Castro, quien lo acusó públicamente de planear un supuesto atentado en los días previos a los comicios.

Horas antes, Cepeda Castro había asegurado ante la opinión pública que contaba con información de inteligencia sobre dicho complot, motivo por el cual notificó formalmente a la Fiscalía General de la Nación y a la Unidad Nacional de Protección (UNP) para que se reforzaran los esquemas de seguridad tanto de De la Espriella como de su fórmula vicepresidencial.

«Con la seguridad no se juega»: La respuesta de De la Espriella

El líder de la oposición calificó los señalamientos de falsos y reviró la acusación, sugiriendo que el plan del autoatentado proviene en realidad de la campaña de Cepeda para victimizarse y desviar el debate. «Cepeda, en tu desespero, pareces dispuesto a recurrir a cualquier estrategia para desviar la atención del debate de fondo. El país conoce tu trayectoria y sabrá juzgar tus actuaciones», sentenció el candidato.

De la Espriella reveló que a su propio equipo de campaña también había llegado la información de que el sector de Cepeda preparaba un montaje violento, pero que decidió guardar prudencia:

«A nuestra campaña ha llegado la misma información: que estás preparando un autoatentado. Por responsabilidad, no he querido especular ni convertir rumores en noticias, porque con la seguridad no se juega y porque Colombia ya ha pagado un precio demasiado alto por la violencia política».

Finalmente, el candidato hizo un llamado a la cordura recordando que el día anterior rindieron homenaje a la memoria de Miguel Uribe Turbay, enfatizando que el dolor histórico de la nación no debe ser usado como «herramienta de confrontación o propaganda». Cerró su mensaje cuestionando directamente a su contraparte: «¿Decidiste a última hora cambiar la estrategia y, en vez de hacerte un autoatentado, salir a culparme a mí de tus ideas?».