El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó hacer efectiva la entrega en extradición a Estados Unidos de cinco cabecillas del narcotráfico y disidencias armadas, reactivando los procesos que la administración anterior de Gustavo Petro mantenía suspendidos por diálogos de paz.
En un anuncio realizado junto a su ministro de Justicia, Iván Cancino, el mandatario confirmó la medida que afecta a tres líderes bajo custodia, Willington Henao Gutiérrez (El Mocho Olmedo, disidente de las FARC), Carmen Evelio Castillo Carrillo (Muñeca, de las ACSN) y Geovany Andrés Rojas (Araña), así como a dos prófugos de la justicia: Fredy Castillo Carrillo (Pinocho) y Gabriel Yepes Mejía (HH, jefe disidente del ELN). De la Espriella enfatizó en sus redes sociales que «la paz no puede ser refugio para criminales», sepultando definitivamente la política de paz total y alineándose con los requerimientos judiciales de las cortes estadounidenses, como la del Distrito Sur de California.







