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El jardinero y capitán de los Yankees de Nueva York, Aaron Judge, está listo para regresar a la alineación oficial tras una prolongada ausencia de casi tres meses, en la que se perdió 84 compromisos debido a una fractura de costilla. Este retorno ocurre en el tramo más decisivo de la temporada, justo cuando la escuadra neoyorquina se encuentra en plena disputa por el liderato de la División Este de la Liga Americana y por asegurar un pase a la postemporada mediante el comodín.

Con únicamente 19 encuentros restantes en el calendario regular, la presión sobre el equipo es máxima. Actualmente, los Yankees ostentan una marca de 81-62, situándose a cuatro juegos de distancia de los Rays de Tampa Bay en su división, mientras que los Medias Rojas de Boston los acechan a solo dos juegos de diferencia en la lucha por el primer boleto de comodín. Antes de la baja de Judge, el club lucía una sólida marca de 36-23; sin embargo, durante su ausencia debieron batallar para registrar un récord de 45 victorias y 39 derrotas en los 84 juegos disputados sin su líder en el terreno.

La prolongada ausencia del capitán dejó en evidencia un severo bache en la producción ofensiva colectiva del equipo. Previo al 31 de mayo, los Yankees promediaban un bateo de .243 con 86 cuadrangulares en 59 juegos. Sin Judge, el promedio de bateo colectivo se desplomó a .227, posicionándose como la segunda peor marca de todas las Grandes Ligas en ese lapso de tiempo (solo por encima del .225 de Seattle), a pesar de que la novena logró conectar 107 jonrones de manera colectiva.

En el plano individual, Judge vuelve con la misión de retomar su ritmo estelar, arrastrando estadísticas distantes de su brillante temporada previa. Actualmente registra un promedio de .248 con 17 cuadrangulares y 38 carreras impulsadas, cifras lejanas a su desempeño de 2025, año en el que conquistó el campeonato de bateo con un promedio de .331, 53 vuelacercas y 114 carreras producidas en 152 compromisos. La lesión que frenó su desempeño se originó el pasado 26 de abril en Houston, tras un impacto al intentar evitar al jugador Jazz Chisholm Jr. durante una jugada a la defensiva, limitándolo a jugar solo 31 encuentros antes de verse forzado a parar.