El gobierno de Nicaragua anunció este jueves la ruptura de sus relaciones diplomáticas con Italia. La decisión fue comunicada por el Ministerio de Relaciones Exteriores nicaragüense en respuesta a declaraciones del canciller italiano, Antonio Tajani, a quien el Ejecutivo calificó de mantener una postura “injustificada, agresiva e irresponsable”.
La tensión diplomática escaló a raíz de los señalamientos del ministro italiano durante un foro de líderes conservadores celebrado en Madrid, España. En dicho encuentro, Tajani cuestionó al gobierno nicaragüense por otorgar refugio al exmilitante de las Brigadas Rojas, Alessio Casimirri, condenado en Italia a seis cadenas perpetuas por el secuestro y asesinato del exprimer ministro Aldo Moro en 1978.
En su discurso, citado por diversas agencias, Tajani rechazó las posiciones de gobiernos que calificó como “extremistas” por albergar a personas vinculadas a grupos terroristas. El canciller insistió en que el Estado italiano mantiene vigente la exigencia para que los responsables de delitos graves rindan cuentas ante la justicia.
Por su parte, la Cancillería nicaragüense argumentó que las declaraciones del funcionario europeo constituyen un acto de injerencia que contraviene el respeto mutuo entre Estados. Mediante un comunicado oficial, el gobierno de Nicaragua reafirmó su soberanía y anunció que procederá con los mecanismos necesarios para formalizar el rompimiento de los vínculos diplomáticos.
El caso de Alessio Casimirri ha sido un punto de fricción durante décadas. Casimirri reside en Nicaragua desde 1983 y obtuvo la nacionalidad nicaragüense en 1988. En años anteriores, la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua ha rechazado solicitudes de extradición presentadas por el gobierno italiano, basándose en la normativa constitucional que impide la extradición de sus nacionales.
















