El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, responsabilizó a Estados Unidos por la falla masiva registrada el martes en el Sistema Eléctrico Nacional que afecta a la isla, calificando la crisis energética como una consecuencia directa de la política de «asfixia económica» aplicada por Washington.
En su cuenta en X, el canciller denunció que el endurecimiento del embargo y la persecución a empresas extranjeras vinculadas al sector energético han inhabilitado la capacidad operativa del sistema nacional.
Rodríguez Parrilla enfatizó las graves repercusiones sociales de esta interrupción, advirtiendo sobre la situación crítica de cientos de centros de salud que deben operar bajo condiciones de contingencia y la pérdida masiva de alimentos provocada por la incapacidad de mantener la cadena de frío.
El jefe de la diplomacia cubana condenó las sanciones actuales al definirlas como un «castigo colectivo» contra el pueblo cubano, cuyo objetivo explícito es socavar la estabilidad del sistema político del país.
En este sentido, Rodríguez Parrilla concluyó que la administración estadounidense, y particularmente su Secretaría de Estado, mantiene una postura indiferente frente al sufrimiento de las familias cubanas al priorizar objetivos geopolíticos sobre los derechos fundamentales de la población.
















