La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro sancionó a siete individuos y entidades que suministraban armamento al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Las penalizaciones del gobierno de los Estados Unidos responden a los recientes ataques iraníes contra embarcaciones comerciales en el Estrecho de Ormuz.
El 15 de julio de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos impuso sanciones a siete personas y entidades involucradas en una red internacional de suministro de armas para el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). Esta medida se ejecutó en respuesta a las recientes agresiones perpetradas por Irán contra embarcaciones comerciales en el Estrecho de Ormuz.
Operadores y empresas sancionadas
La red desmantelada utilizaba firmas de transporte y aviación, canales financieros y coordinadores de viajes para ocultar el flujo global de material y personal del IRGC. Entre los principales individuos designados se encuentra el ciudadano iraní Behrouz Namazi, director general de Nika Jet Company en Teherán, quien intentaba asegurar armamento para la organización paramilitar. Como intermediarios de Namazi operaban la empresa Vanguard Tactical Supply Limited, con sede en Nigeria, y la ciudadana italiana Dounia Ettaib, radicada en Milán.
La OFAC también sancionó a operadores rusos vinculados a la empresa de transporte de aviación moscovita Avratek OOO. Entre ellos destacan Mariya Vladimirovna Selina, jefa del departamento financiero y antigua agente de adquisiciones para Irán, y Vadim Anatolyevich Druzhbin, encargado de coordinar los viajes logísticos de la red.
Impacto y objetivos de la medida
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, reiteró que la instrucción del presidente Donald Trump es que Irán debe desnuclearizarse, asegurando que el gobierno de los Estados Unidos continuará atacando las redes ilícitas que financian «los programas de armas y la máquina de guerra de Irán».
Como resultado directo de esta acción, todos los bienes e intereses de los individuos y entidades designadas que se encuentren dentro de la jurisdicción norteamericana o bajo el control de sus ciudadanos quedan inmediatamente bloqueados. Asimismo, se prohíbe estrictamente realizar transacciones comerciales con ellos, mientras que las instituciones financieras extranjeras que faciliten operaciones significativas para estos sancionados corren el riesgo de ser objeto de sanciones secundarias.
















