La Federación Senegalesa de Fútbol despidió al director técnico Pape Thiaw tras la dolorosa eliminación en el Torneo 2026, donde cayeron 3-2 ante Bélgica en tiempo extra. La salida del entrenador ocurrió en medio de un clima de alta tensión, ya que el equipo ganaba cómodamente por dos goles y dejó escapar la clasificación a los Octavos de Final en los minutos finales del partido.
El despido técnico pasó a segundo plano cuando el presidente de la federación, Abdoulaye Fall, reveló los resultados de una auditoría interna profunda. La investigación descubrió que el médico principal del plantel, quien llevaba una década en el cargo, no tenía la capacitación requerida en medicina deportiva. En su lugar, se confirmó que el doctor Abderahmane Fédior es ginecólogo y obstetra de profesión, lo que desató una crisis de confianza entre los futbolistas del equipo.
Además del engaño médico, la auditoría destapó serios problemas de indisciplina y descontrol logístico dentro del hotel de concentración en Estados Unidos. Los informes confirmaron la realización de fiestas privadas no autorizadas con consumo de alcohol, gastos extravagantes facturados a la federación y la expulsión del chef oficial de la delegación, quien fue enviado de regreso a su país tras una denuncia de acoso sexual.
El caos administrativo terminó por sepultar el proyecto deportivo al revelarse que el entrenador dirigió el Mundial sin un contrato formal firmado y bajo fuertes deudas de pago con el plantel. Ante esta situación, figuras clave del equipo anunciaron su retiro temporal de la selección, mientras que los directivos prometieron una reestructuración total para profesionalizar todas las áreas del fútbol senegalés.


















