Un grupo de senadores demócratas exigió al gobierno de Donald Trump un informe no clasificado sobre la investigación militar del bombardeo contra una escuela de niñas en Irán, el cual dejó más de 175 muertos. Los legisladores otorgaron un plazo de una semana para transparentar los hallazgos.
Este lunes, un grupo de senadores demócratas, encabezados por Kirsten Gillibrand, solicitó a la administración de Donald Trump un informe detallado sobre las conclusiones de la investigación militar estadounidense respecto al ataque perpetrado el pasado 28 de febrero contra una escuela de niñas en Irán. De acuerdo con la agencia Reuters, los legisladores fijaron un plazo de una semana para que se compartan dichos resultados.
Jack Reed, el demócrata de mayor rango en el Comité de Servicios Armados del Senado, solicitó formalmente a las fuerzas armadas estadounidenses que concluyan su investigación, informen al Congreso y presenten un plan estratégico para garantizar que un error de esta magnitud no vuelva a ocurrir.
«No hay justificación alguna para ocultar un informe no clasificado de lo sucedido, de lo que salió mal y de lo que el departamento está haciendo para evitar que se repita», señala la carta enviada por los parlamentarios.
Según detallaron funcionarios iraníes, el ataque causó la muerte de más de 175 niños y maestros. La misiva de los legisladores advierte que esta cifra convertiría al bombardeo en el incidente con mayor número de víctimas civiles provocado por el ejército estadounidense desde 1991, cuando se atacó por error un refugio en Irak, lo que cobró la vida de más de 400 civiles.
En el documento, los senadores instaron al secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, y a las autoridades correspondientes a presentar una versión pública y no clasificada de los hallazgos ante el Congreso y la ciudadanía. Asimismo, demandaron un plan de prevención y remediación que identifique las medidas correctivas específicas que tomará la dependencia.
«Las fuerzas armadas de Estados Unidos tienen la obligación legal y moral de tomar todas las precauciones posibles para evitar daños a la población civil. Cuando un ataque estadounidense causa la muerte de civiles, el departamento tiene el deber ante el Congreso, el pueblo estadounidense y las familias de las víctimas de brindar una explicación clara de lo sucedido y un plan creíble para prevenir futuros fracasos», concluye el texto.


















