La Fuerza Aérea Mexicana (FAM) se convirtió en la primera institución militar de América Latina en operar el C-130J Super Hércules, tras incorporar el primero de dos aviones tácticos adquiridos a Lockheed Martin para fortalecer su capacidad de transporte estratégico y respuesta operativa.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) recibió esta primera unidad en enero como parte de un contrato internacional, y ayer el general secretario Ricardo Trevilla Trejo confirmó en el AIFA que se completará la compra de ambas aeronaves, cada una con capacidad para 21 toneladas.
El anuncio se dio durante la recepción del agrupamiento “Yumare” que regresó de Venezuela tras brindar ayuda humanitaria por los sismos de hace dos semanas, donde el titular de la Sedena resaltó la importancia de los vuelos de la FAM y justificó la urgencia de robustecer la flota.
Según el fabricante, el C-130J es la versión más avanzada del emblemático Hércules al superar a los modelos anteriores en potencia, alcance y eficiencia de combustible, sumando además sistemas electrónicos avanzados y 4.5 metros extra en su espacio de carga.
Esta aeronave es considerada la columna vertebral de la movilidad aérea mundial con más de 560 unidades activas, diseñadas para ejecutar hasta 20 misiones distintas que incluyen desastres naturales, búsqueda y rescate, evacuación médica, extinción de incendios y operaciones especiales.
















