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El capitán segundo Rigoberto Aguilar Sánchez forma parte del estado de fuerza del Ejército Mexicano desplegado en Sudamérica; opera un hospital de campaña improvisado en Caraballeda para auxiliar a miles de damnificados.

Ante la emergencia internacional que flagela a la República Bolivariana de Venezuela tras el desahogo de un terremoto de gran escala, el Ejército Mexicano movilizó células especializadas de sanidad, destacando la intervención de un médico originario de este municipio del Altiplano en la primera línea de atención.

Despliegue táctico en el hospital de campaña de Caraballeda. El contingente de las Fuerzas Armadas de México arribó al polígono de desastre para integrarse de forma unificada a las brigadas internacionales de rescate. El oficial potosino al frente del instrumental clínico es el capitán segundo médico cirujano Rigoberto Aguilar Sánchez.

  • Polígono de operación: El mando militar se encuentra asignado de forma fija en un hospital de campaña modular e improvisado dentro de la localidad costera de Caraballeda, una de las zonas de mayor impacto telúrico.
  • Población objetivo: Las bitácoras médicas registran la atención diaria de decenas de civiles con cuadros de traumatismos, fracturas y lesiones derivadas de colapsos estructurales, así como el soporte a miles de familias que perdieron sus bienes y viviendas.

Declaraciones y el mensaje de fraternidad transnacional: La labor del matehualense trascendió formalmente tras difundirse una entrevista concedida a las cadenas de televisión del Estado venezolano. Aguilar Sánchez desglosó que el estado de fuerza de la medicina militar mexicana acudió bajo los principios constitucionales de cooperación y auxilio mutuo entre naciones.

El hospital de campaña operado por los efectivos del Ejército Mexicano cuenta con instrumental de cirugía menor, filtros de estabilización de pacientes, células de vacunación y stocks de medicamentos básicos provistos por el Gobierno de México.