Estudios de las universidades de Chapingo e Iberoamericana alertan que la calidad del aire no es apta para la vida humana debido al polvo de sílice; organizaciones civiles denunciaron ante la Profepa la explotación clandestina de 40 hectáreas y el desabasto provocado por pozos ilegales.
Puebla, Pue. Investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo y de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México confirmaron que la actividad minera enfocada en la extracción de feldespato en el municipio de Zacatlán ha provocado una degradación atmosférica severa, registrando niveles de partículas suspendidas que superan de forma constante a los índices de contaminación que se respiran en la capital del país.
Evidencia científica y denuncia popular interinstitucional Los hallazgos de los monitoreos ambientales sustentaron el ingreso formal de una denuncia popular tramitada ante las mesas de control de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Secretaría de Gobernación (Segob) del estado de Puebla. La querella fue promovida de manera coordinada por el Consejo Tiyat Tlali y el Comité Ciudadano de Defensa del Agua de Zacatlán.
Durante una rueda de prensa, los promoventes informaron que los funcionarios gubernamentales se comprometieron a abrir las carpetas de investigación correspondientes; sin embargo, criticaron que las dependencias evitaron fijar una fecha perentoria para el inicio de las inspecciones oculares en las zonas de conflicto.
El desglose técnico de los daños ambientales y riesgos a la salud pública se estructuró bajo los siguientes indicadores:
- Calidad del Aire Crítica: El abogado Jorge Peláez, integrante de la Clínica Jurídica para la Justicia Ambiental Berta Cáceres, puntualizó que la atmósfera en los perímetros de influencia minera «no es apta» para la vida humana debido a la dispersión constante de residuos finos.
- Exposición Escolar: Las organizaciones alertaron que el alumnado de la escuela primaria Modesto Barrios, ubicada en la comunidad de Metepec, se encuentra expuesto de forma permanente a la inhalación de polvo de sílice, un material altamente abrasivo que detona afecciones respiratorias crónicas graves.
- Degradación de Mantos: Los análisis químicos sobre los cuerpos hídricos de la región determinaron un debilitamiento en la consistencia y pureza de los mantos acuíferos, introduciendo un riesgo sanitario directo para el consumo de la población civil.
Invasión de tierras, pozos clandestinos y presiones políticas En el plano de la regularización hacendaria y patrimonial, las comisiones civiles denunciaron la existencia de un modus operandi delictivo. La documentación oficial entregada a los tres órdenes de gobierno demuestra que las corporaciones mineras operan fuera de las poligonales legalmente autorizadas en sus concesiones, habiéndose identificado la intervención e invasión clandestina de aproximadamente 40 hectáreas de bosque y suelo agrícola. Asimismo, acusaron la perforación ilegal de pozos profundos para acaparar el agua en procesos industriales, provocando que diversos manantiales comunitarios se hayan secado por completo.
A la problemática de despojo de recursos se sumó una vertiente de orden político. Los inconformes señalaron directamente al excandidato a la alcaldía de Chignahuapan por el partido Fuerza por México, Juan Lira Maldonado, de haber intervenido para ejercer presiones y coacción en contra de los habitantes de la comunidad de Metlaxistla, con el propósito de forzar el ingreso de maquinaria pesada destinada a la apertura de un nuevo frente de tajo abierto en el paraje Los Baños del Rincón-La Piedra.
Exigencias de auditoría regulatoria y medidas cautelares Ante el déficit hídrico que ya manifiesta el acuífero de Acaxochitlán, los promoventes exigieron a la Conagua decretar una veda inmediata para el otorgamiento de nuevas concesiones de agua con fines industriales mineros en la demarcación. De igual forma, solicitaron a la Profepa la suspensión total de faenas en todas las áreas que carezcan de los permisos federales de Cambio de Uso de Suelo Forestal (CUSF) y las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA).
Finalmente, las organizaciones demandaron la elaboración urgente de un Estudio Regional de Impacto Ambiental de carácter integral para evaluar los daños acumulativos en la cuenca, al tiempo que hicieron responsables a las autoridades del Estado de garantizar la seguridad física, patrimonial y moral de los activistas del Comité de Atención Ciudadana de la Zona Alta de Zacatlán.












