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La Secretaría de Economía informó que el complejo petroquímico en Topolobampo generará 10 mil empleos directos e indirectos; la producción local de urea y fertilizantes abaratará los costos para los productores agrícolas de Sinaloa y del resto del país.

La Secretaría de Economía emitió el Comunicado Oficial número 53, en el cual detalla que la consolidación financiera del proyecto petroquímico a cargo de la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en la Bahía de Ohuira, Topolobampo, permitirá sustituir de manera masiva la compra externa de insumos químicos clave, transformando el mercado de fertilizantes en el asfalto nacional.

Sustitución de importaciones y abasto al sector agrícola Los balances técnicos y comerciales presentados por la dependencia federal revelan una alta vulnerabilidad en el suministro de materias primas para el campo mexicano. Actualmente, la federación importa de forma regular aproximadamente el 80 por ciento del amoníaco que consume el mercado interno, frente a una demanda global de fertilizantes que oscila entre los 4.5 y los 5 millones de toneladas métricas anuales.

Con la entrada en operaciones de la planta de amoníaco de GPO en el litoral sinaloense, los objetivos de autosuficiencia hacendaria y comercial se estructurarán bajo los siguientes indicadores:

  • Mitigación de Dependencia: La refinación local de amoníaco y urea reducirá la dependencia de las importaciones en una tasa superior al 70 por ciento.
  • Reducción de Costos: El flujo de producción local abaratará de forma directa los precios de venta de los fertilizantes, beneficiando prioritariamente a las personas productoras del estado de Sinaloa y de otras regiones agrícolas del país.

Métricas de empleo y capacitación técnica laboral En el plano del impacto social y la reactivación económica local, la Secretaría de Economía puntualizó que el proyecto petroquímico detonará una bolsa total de más de 10 mil empleos directos e indirectos en la región del norte de Sinaloa. El estado de fuerza laboral para las diversas fases del complejo industrial se dividirá de la siguiente manera:

  • Fase de Construcción: Generación de 3 mil empleos directos en el asfalto de la obra.
  • Cadena de Suministro: Creación de 7 mil empleos indirectos distribuidos entre transportistas, comercios regionales y proveedores de servicios.
  • Operación: Consolidación de 300 plazas permanentes y especializadas, en las cuales tendrán prioridad constitucional de contratación los trabajadores originarios de las localidades de Topolobampo y Los Mochis.

Inversión social y programas de género en comunidades El reporte de control gubernamental precisó que, en paralelo al desarrollo técnico, la firma GPO ha canalizado de forma acumulada durante la última década una partida superior a los 35 millones de pesos en inversión social directa. Los recursos fiscales y corporativos se han aplicado en las comunidades originarias de Ohuira, Lázaro Cárdenas, Paredones y Topolobampo, abarcando proyectos de infraestructura urbana, clínicas de salud y mantenimiento a centros escolares, destacando las obras en la preparatoria CetMar número 13 y en la Escuela Jaime Nuñó, con un beneficio directo para 1,100 estudiantes.

Finalmente, mediante un convenio de coordinación con el Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Sinaloa (ICATSIN), se desplegaron programas de adiestramiento técnico que beneficiaron a 3 mil 745 personas, enfocados prioritariamente en dotar de herramientas laborales a sectores de mujeres. La Secretaría de Economía confirmó que el esquema de inversión social mantendrá su vigencia durante el resto del presente año y el próximo periodo fiscal 2027, bajo un mecanismo de supervisión compartida entre las comisiones gubernamentales y la propia comunidad civil.