Gianni Infantino, presidente de la Federación Internacional de Fútbol, defendió la implementación de las pausas de hidratación durante los partidos, explicando que la medida responde al intenso calor y a la exigencia física de un torneo donde algunos equipos juegan ocho partidos en 39 días. El objetivo principal es garantizar la igualdad de condiciones para todas las selecciones, evitando que las variaciones climáticas entre sedes o los ajustes tácticos de los entrenadores ante el clima afecten la equidad del juego.
El directivo aclaró que estas interrupciones no generan ingresos adicionales para la organización, a pesar de que las televisoras aprovechan el tiempo para emitir cortes comerciales. Infantino aseguró que todos los contratos comerciales se firmaron con mucha antelación, por lo que la decisión de mantener estos descansos es estrictamente un asunto deportivo y no financiero.
Además, se señaló que estas breves pausas podrían beneficiar el espectáculo, ya que permiten a los futbolistas recuperar energía para mantener una mayor intensidad competitiva hasta el final del encuentro. Según el presidente del organismo este descanso ayuda a que los jugadores vuelvan al campo con la capacidad de seguir atacando y demostrando su máximo nivel durante los 90 minutos.
Finalmente, Infantino calificó al Torneo como el evento más exitoso de la historia, destacando el ambiente familiar y la gran asistencia en las sedes. Con una ocupación en las tribunas superior al 99.6 % en los primeros 44 partidos y más de 2.8 millones de espectadores acumulados, el torneo se perfila para superar los registros históricos de asistencia de ediciones anteriores.











