Teherán. — El gobierno iraní aseguró este martes que no existen planes para permitir inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en las instalaciones nucleares dañadas durante la guerra, contradiciendo las declaraciones realizadas un día antes por el vicepresidente estadounidense, JD Vance.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, afirmó que no se ha programado ninguna reunión con el director del OIEA, Rafael Grossi, ni existe autorización para inspeccionar los complejos nucleares afectados por los bombardeos.
Según el funcionario, tampoco existe un protocolo específico para supervisar instalaciones dañadas, aunque Irán seguirá cumpliendo los procedimientos habituales establecidos en el Tratado de No Proliferación Nuclear y los acuerdos de salvaguardias vigentes.
Persisten restricciones en sitios clave
Tras la guerra con Israel en 2025, Teherán limitó el acceso de los inspectores internacionales a las instalaciones de Fordo, Isfahan y Natanz, atacadas por Israel y Estados Unidos. Hasta ahora, el OIEA solo ha podido ingresar a la planta nuclear de Bushehr y al Reactor de Investigación de Teherán.
La falta de acceso mantiene la incertidumbre sobre el estado de los principales centros nucleares iraníes y el paradero de aproximadamente 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60 %, un nivel cercano al requerido para uso militar.
Negociaciones continúan
Las declaraciones de Irán llegan después de que JD Vance asegurara que Teherán había aceptado el regreso de los inspectores del OIEA como parte de las negociaciones para poner fin al conflicto regional.
Pese a las diferencias sobre las inspecciones, ambos países continúan dialogando tras la firma de un memorando de entendimiento destinado a garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz y avanzar hacia una solución diplomática sobre el programa nuclear iraní.







